En Distintas Latitudes entrevistamos a dos especialistas para conocer cómo este aislamiento social obligatorio puede ser una oportunidad para descubrirnos en la intimidad, sea en soledad o en compañía, y mantener el sexo en cuarentena.

 


 

Texto: Norma Flores Allende (El Salvador)
Pierina Sora (Venezuela)

Ansiedad. Estrés. Sexting. Encierro. Soledad. Incertidumbre. El COVID-19 ha venido para revolver nuestra cotidianeidad y no solo está transformando nuestras maneras de trabajar, estudiar o incluso nuestra vida social. También el sexo, una de las partes más importantes de nuestra vida, encuentra desafíos en este escenario sin precedentes. 

Sabemos que esta pandemia está cambiando nuestras rutinas; incluso las amorosas y nuestra vida sexual. Por ello, en Distintas Latitudes entrevistamos a dos especialistas para conocer cómo este aislamiento social obligatorio puede ser una oportunidad para descubrirnos en la intimidad, sea en soledad o en compañía.

Una pandemia que nos quita las ganas 

La expansión de la pandemia ha obligado a las parejas a coexistir en el aislamiento o a estar separadas. Al permanecer en un mismo espacio durante tanto tiempo, luego de estar acostumbradas a llevar una vida en común, pero conservando sus respectivos espacios, ha prendido el foco sobre la idea de que la cuarentena, más allá del virus, acabará con las relaciones de pareja. 

Por eso, los especialistas concuerdan en que no hay que hacer nada que no se haya hecho antes, ya que el aislamiento también se convierte en una oportunidad para experimentar y descubrir facetas desconocidas de uno mismo y de las otras personas. Y ahí es donde se vuelve importante conocer qué es lo que pasa con nuestro deseo y necesidades sexuales en el encierro, aunado a todas las emociones que nos genera el aislamiento. 

El sexólogo paraguayo Ariel González apunta que el deseo sexual disminuye ante el miedo, la ansiedad y la angustia. En este contexto la sexualidad deja de figurar entre las prioridades de las parejas o de las personas solteras. Sin embargo, también plantea que la cuarentena resulta ser una oportunidad muy interesante para aquellas personas que no ejercían su sexualidad de forma física. El deseo sexual de estas personas puede verse muchas veces disparado en la vida virtual porque se inician  conductas sexuales hiperactivas, videollamadas y masturbación.

“Ahí decimos que aprovechen, que descubran o resdescubran su sexualidad, que la cuarentena puede tener ese efecto positivo, porque antes no tenían tiempo, no había horarios para intimar; ahora hay suficiente horario para reencontrarse, y para las personas que están en solitario también es una oportunidad para cuestionarse”, dice el especialista. 

Por su parte, la psicóloga venezolana María Gabriela Medina menciona que la ansiedad y la fatiga son impedimentos para el sexo. “El tener sexo con la pareja en estas circunstancias puede volverse un evento estresante, que la persona puede evitar a toda costa. También se ve afectado el rendimiento sexual, a veces de formas más visibles como la dificultad para tener una erección; presentar eyaculacion precoz o para conseguir un orgasmo”, explica. 

Pero, sobre todo —dice— la cuarentena puede afectar a las parejas que están separadas físicamente o a los solteros, en especial si no saben manejar su sexualidad en solitario.

“Aquellas personas que dependen de un otro para poder disfrutar la sexualidad puede que se sientan muy incómodos en estos momentos debido a que no pueden canalizar toda la energía sexual que tienen. Por el contrario, aquellos que conocen su cuerpo, qué es lo que les da placer y que han podido hacer pausas en su rutina diaria estresante, aun estando solos, pueden estar disfrutando mucho de su sexualidad”, dice la especialista.

Masturbación: la vieja confiable (e indispensable) para la salud sexual

María Gabriela Medina resalta que la masturbación es importante, tanto estemos en pareja como no: “No hay manera de tener una vida sexual satisfactoria si no conoces tu cuerpo y lo que te genera placer, así que tanto para las parejas como para los solteros la primera recomendación en este tema es conocer el propio cuerpo y lo que nos satisface sexualmente”. 

Pero el autoplacer puede ser complicado en tiempos de infinitos pendientes en home office, niños y niñas en casa y el exceso de convivencia. Los conflictos estallan y el sexo, tristemente, deja de ser una prioridad. Por eso María Gabriela Medina resalta la importancia del espacio, que debe ser tanto individual como en común y no solo para tener sexo, sino también para intimar. Esta intimidad es vital para que las parejas puedan conectarse, unirse más y así ayudar a la sexualidad. 

El sexólogo paraguayo Ariel González también coincide en que los espacios tanto individuales como para vivir en pareja son fundamentales: 

“La recomendación sería en darse tiempos, no solo para estar juntos, sino también para estar separados. Hay parejas que creen que deben estar las 24 horas del día juntos, en la cocina juntos, en la cama juntos, en el baño juntos. No. Con que uno se quede en una esquina y el otro en la otra es suficiente para dar ese tiempo de individualidad”.

Para tener una relación sexual sana con la pareja, hay que tener una relación sexual sana con nuestros propios cuerpos. 

 

Para el profesional en temas de sexología, “la estimulación y masturbación levantan las defensas. Sirven para conocer el cuerpo, inclusive para evitar disfunciones sexuales”. Y agrega que para las parejas, el momento en el que están en la pieza matrimonial, el encuentro sexual puede ser también utilizado para liberar el estrés, las tensiones que provoca el aislamiento, pues este encuentro no sólo se refiere al acto sexual, también al momento de la conversación, el diálogo, para acordar qué pueden hacer para disfrutar de manera novedosa en pareja.  

Por último, González recomienda utilizar recursos pedagógicos sobre sexualidad, sea en video o en texto y hace un llamado para que todos aquellos que quieran descubrir y animarse a explorar en la sexualidad, a informarse y, sobre todo, a darse permiso de hablar sobre el tema. 

“Es darse permiso para consultar. Nosotros los profesionales seguimos trabajando y seguimos haciendo intervenciones solo que por videollamada, así que esto sería una forma de seguir trabajando la sexualidad en una cuarentena”. Reitera: “darse permiso de averiguar, darse permiso de utilizar los recursos que hoy en día con la tecnología tenemos disponibles para tratar estos temas sexuales”.

Coronavirus y relaciones sexuales: precauciones a tener en cuenta

Se sabe que las recomendaciones principales para evitar la propagación del coronavirus es mantener una distancia mínima de un metro, evitar saludar con un beso, darse la mano, dar abrazos. Entonces está el dilema sobre la intimidad con las parejas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) indicó que el Covid-19 no se transmite por relaciones sexuales, pero sí por por vías respiratorias. Si bien en el acto sexual surgen los besos, caricias y otras muestras de cariños, podemos contagiarnos si mantenemos relaciones con una persona infectada.

Sobre esto, el sexólogo Ariel González comentó que la particularidad del COVID-19 es que es muy contagioso, por lo que las escapadas sexuales no son recomendadas ya que fuera de casa todas las personas somos posibles agentes de contagio. Por este motivo, la actividad sexual debe reducirse a la pareja con la que convivimos, a la masturbación o al sexting. En el caso de actividad sexual con nuestra pareja en casa recuerda que la protección para evitar ITS o embarazos no deseados durante la pandemia es la misma de siempre, sea en el sexo oral, anal y/o vaginal. 

Sin lugar a dudas la pandemia trajo cambios. La forma de vivir ya no es la misma de antes y debemos afrontarla hasta que llegue la cura. Esta es la oportunidad perfecta para buscar espacios de intimidad donde podamos autoexplorarnos y animarnos a otras experiencias, más en sintonía con nuestros propios deseos. 

***

¿Te gustaría compartir tu opinión/testimonio sobre cómo estás viviendo el sexo en esta cuarentena? Escríbenos a nuestro Twitter o a  [email protected]

En la segunda entrega de esta serie abordaremos sobre qué está pasando con las apps de ligue, si han surgido nuevas, qué ofrecen; qué otros fenómenos tecnológicos/sociales se están presentando para reavivar la pasión, seguir entablando relaciones sexo/afectivas con otras personas a la distancia o en el mismo espacio.

***

Ilustración e infografía: Alma Ríos. 

Deja un comentario