Los medios enfocados en los temas y las comunidades LGBTI (lesbianas, gays, bisexuales, tran e intersex) no son algo nuevo. Sin Etiquetas surgió en 2014. Fue de los primeros en abordar la temática con perspectiva regional latinoamericana, tanto en su diversidad de temas como en la consideración del público al cual le hablaba.

Tras más de tres años de trabajo, Sin Etiquetas pasa por un proceso de reflexión, reestructuración y reinvención. En marzo de 2018 buscan lanzar una nueva etapa, con una agenda de contenidos específica.

“Desde el principio pensamos que el horizonte era América Latina, y esa idea se mantiene. Pero queremos ser más sociales, tener esa información más evidente. El tema LGBT se ‘farandulizó’ en algún momento. No lo veo mal, pero no era el objetivo que nosotros queríamos”, dijo a Distintas Latitudes Esther Vargas, fundadora del medio.

Sin Etiquetas surgió como un proyecto de Clases de Periodismo, otra iniciativa dirigida por Vargas, quien, desde Perú, ha logrado llegar a audiencias de toda la región.

“Este proyecto nació como una idea de tener un espacio para poder dialogar sobre la comunidad LGBT. En ese momento no había algo parecido en Perú», dijo Vargas.

Nacer, crecer y sostenerse

A pesar de que emprender un nuevo medio no es una tarea fácil. De acuerdo con Vargas, Sin Etiquetas nació con buena proyección y les permitió cumplir sus objetivos iniciales.

“El nacimiento del proyecto fue excelente. Luego de eso el grupo inicial se separó y decidimos trabajar en una propuesta diferente. Estamos ahorita abocados en eso. Internet nos permite emprender, avanzar, retroceder, y reformular cosas que se han hecho”, dijo Vargas.

No obstante, lo más difícil no es el arranque, sino mantener el motor encendido a lo largo del tiempo. Y en ese sentido, Vargas reconoce que ha sido complejo mantener la sostenibilidad económica y también el poder articular un equipo de trabajo.

“En Sin Etiquetas está trabajando el mismo equipo de Clases de Periodismo que somos 5 personas. Actualmente estamos viendo qué personas pueden trabajar con nosotros de manera más articulada estos temas”, dijo Vargas.

En cuanto a la sostenibilidad financiera la periodista asegura que su meta es lograr un modelo que equilibre la necesidad de tráfico y el deseo de producir contenido de calidad sobre temáticas sociales y relevantes para las personas LGBTI.

“El primer año fue muy bueno porque nos financiamos a través de una subvención de una ONG. El segundo año fue un poco a través de la publicidad. Este es el tercer año que trabajaríamos en cómo hacerlo. Se mantendrá la publicidad y buscar financiamientos. Al crecer como equipo tenemos más oportunidad de buscar más alternativas de financiamiento”, dijo Vargas.

“El tema del financiamiento es una cuestión un poco incierta para muchos proyectos digitales, es muy cambiante, muy variable, entonces algo que no te imaginas sale”, agregó.

De momento, los principales retos para el medio, para sostenerse y crecer, son la generación de recursos, tanto económicos como humanos.

“Siendo pocos periodistas trabajando y sin conseguir una cantidad de recursos necesaria, lo que nos ha pasado es que tenemos que abocarnos a proyectos más rentables, en este caso Clases de Periodismo es mucho más rentable. Entonces teníamos que elegir para seguir haciendo cosas. Clases de Periodismo tiene varios proyectos en marcha, siempre, y ahorita estamos con otro tema, el café peruano”, dijo Vargas.

Reinvención

En esta fase de reestructuración que vive Sin Etiquetas desde diciembre, la fundadora del medio señala que están revisando sus dinámicas de trabajo. Por ejemplo, anteriormente estaban publicando contenido diario, y ahora se valora que quizás lo mejor sea hacerlo semanalmente.

“La idea es tener más contenido propio. En algún momento, por la exposición del tema, se generaron coberturas también respecto a farándula y notas que son trending topic, que creo que no son malas, pero siento que  debemos enrumbar mejor el asunto, centrarnos más en la cuestión social”, dijo Vargas.

“Si bien es cierto que hay un asunto de sostenilidad, que se mantiene a través del tráfico, y que la gente consume mucho más estas notas que las notas de análisis sobre situación de la comunidad, hay que encontrar un equilibrio”, agregó.

Según Vargas, Sin Etiquetas no quiere ser tan comercial en términos de contenido, pero eso implica encontrar un modelo de financiamiento que sí sirva para sus necesidades y proyecciones.

Periodismo o activismo

En 2017, Perú, al igual que en muchas partes de América Latina se han radicalizado las posturas sobre los temas LGBTI, así como en materia de derechos sexuales y reproductivos. Esa coyuntura política y social hizo a Vargas reflexionar sobre cuál debería ser la postura del medio en la cobertura de estos temas.

“Creo que hay una línea muy delgada entre el periodismo y el activismo. Yo no soy activista, soy lesbiana, pero soy periodista. Siento que en algún momento esta lucha que hay que dar hace que el periodismo se confunda y parezca más una pancarta que una noticia. Eso es algo que como persona LGBT siento que se puede dar, y es un temor que tengo”, dijo Vargas.

“Tenemos que tener claro que si estamos haciendo periodismo o estamos haciendo activismo. Siento que esa línea se cruzó. Fue tan difícil para nosotros como peruanos asumir esta lucha, porque fue muy fuerte y estuvo llena de insultos, fue ahí cuando empezamos a reflexionar cómo queríamos que fuera el proyecto. Yo quiero que sea periodismo y no activismo. Nosotros estamos para apoyar, respaldar el trabajo de los activistas, pero no para sumarnos como activistas tales, siento que el periodismo debe tener una distancia, pero también debe tener un compromiso”, agregó.

En un momento en el que la mayoría de los medios tradicionales de la región cubren de forma frecuente los temas LGBTI, Vargas considera que los medios enfocados en ese público deben encontrar la forma de diferenciarse.

“Tenemos que saber distinguirnos entre lo de la farándula, y lo social, porque hay gente que tiene problemas de salud, problemas de vivienda, hay muchos problemas alrededor de la comunidad LGBT, no todo es una fiesta”, puntualizó la periodista.

mm

Diego Perez Damasco

Diego Pérez Damasco (1992) es editor y reportero de Distintas Latitudes para Centroamérica. Trabajó en el medio digital La Prensa Libre en Costa Rica. Es uno de los 16 integrantes de la Red Latinoamericana de Jóvenes Periodistas, iniciativa inédita para impulsar el periodismo regional y destacar nuevos talentos. Twitter: @diedamasco.

Deja un comentario