Los indígenas son el grupo poblacional más expuesto a la pobreza y la pobreza extrema en América Latina, según los resultados del estudio “Latinoamérica indígena en el siglo XXI”, presentado este lunes 15 de febrero de 2016 por el Banco Mundial.

Según el informe, aunque los pueblos indígenas lograron avances sociales significativos, como la reducción de sus niveles de pobreza en diversos países, y la mejora en el acceso a servicios básicos durante la bonanza de la primera década del siglo, no se beneficiaron en la misma medida que el resto de los latinoamericanos.

“Latinoamérica ha experimentado una profunda transformación social que disminuyó la pobreza y aumentó la clase media, pero los pueblos indígenas se beneficiaron menos que el resto de los latinoamericanos”, dijo Jorge Familiar, Vicepresidente del Banco Mundial para América Latina y el Caribe.

“Si queremos lograr nuestros objetivos de reducir la pobreza e impulsar la prosperidad compartida, tenemos que luchar contra la discriminación y exclusión para que todos los latinoamericanos cuenten con las mismas oportunidades de tener una vida mejor”, agregó, en un comunicado oficial a la prensa.

Los datos que demuestran esta situación son claro. Los pueblos indígenas conforman un 8% de la población regional, pero representan aproximadamente el 14% de los pobres y el 17% de los extremadamente pobres en Latinoamérica. Además, aún enfrentan rezagos en el acceso a servicios básicos y en la adopción de nuevas tecnologías.

En países con grandes poblaciones indígenas urbanas (Como Guatemala, Perú y Bolivia), el porcentaje de personas indígenas con empleos estables y altamente calificados es dos a tres veces menor que el porcentaje de la población no indígena.

Es más común que las personas indígenas en las ciudades tengan empleos poco calificados y de baja remuneración en el sector informal, lo que limita su acceso a beneficios como la seguridad social, seguro de salud, y fondos de retiro.

En América Latina viven alrededor 42 millones de indígenas, de los cuales el 80% se encuentran en México, Perú, Guatemala y Bolivia. Por otro lado, El Salvador, Brasil, Paraguay, Argentina, Uruguay, Costa Rica y Venezuela tienen las menores proporciones de poblaciones originarias.