Imagen cortesía de Las de Afuera

¿Cómo sufren la violencia las mujeres privadas de libertad?, ¿cómo se ven afectadas las vidas de los familiares de personas presas?, ¿cómo vive una mujer que sale de la cárcel su proceso de reinserción social?, ¿cómo viven la violencia social las mujeres trans? Estas y otras preguntas las abordan a través de la puesta en escena en teatro el colectivo Las de Afuera, en Costa Rica.

“El proyecto Las de Afuera surge ya hace cinco años y medio. Empieza con hombres privados de libertad, utilizando el teatro como herramienta para empoderarlos, y trabajar todos estos temas que pasan por el cuerpo, como el dolor. El propósito al final es construir una obra de teatro que sensibiliza a la sociedad civil sobre los derechos humanos de esas personas. Ha trabajado con hombres y mujeres privadas de libertad, con migrantes, refugiados, mujeres trans”, dijo a Distintas Latitudes Jimena Caballero, directora de las obras de teatro que realizan Las de Afuera.

Este proyecto comenzó cuando Jimena iniciaba su carrera en psicología. Ella tenía un vínculo especial con el tema penitenciario, ya que es hija de un privado en libertad, y además era voluntaria en una cárcel de hombres, con personas dependientes de las drogas, y víctimas de violencia intracarcelaria.

En ese primer contexto, con hombres privados de libertad, usó el teatro como herramienta terapéutica. Más adelante, el proyecto evolucionó y se amplió a otras poblaciones en condición de vulnerabilidad.

Cuando Jimena llegó al tema de mujeres privadas de libertad, se dio cuenta de las condiciones de vulnerabilidad en las que estaban envueltas, ya que el Estado no ha respondido a la garantía de sus derechos. Estas mujeres son víctimas del sistema, ya que la mayoría está ahí por venta de drogas, debido a que son madres solteras y jefas de hogar que no tienen trabajo ni recursos para mantener a sus hijos.

Hasta ahora, el proyecto ha generado tres importantes muestras teatrales. El primer acercamiento llamado “Las de afuera”; el segundo, “Culpables”, y el más reciente, “Transvida”.

Además de Caballero, el colectivo actualmente está compuesto por Brandys Colindres, Kerlyn Obando, Anyuretti Castillo, Keyra Martínez y Jeimmy Gutiérrez. Las de Afuera implementa una metodología basada en artes escénicas y visuales como herramienta para el empoderamiento en Derechos Humanos de diferentes poblaciones vulnerables.

En el caso de las mujeres privadas de libertad, el resultado fue una muestra llamada “Culpables”. Posteriormente, tras el trabajo con mujeres trans surgió una segunda muestra llamada “Transvida”, en homenaje a una organización costarricense que lucha por los derechos de esta población y cuyas integrantes participaron en la obra.

En el caso de las mujeres privadas de libertad, el colectivo tuvo que gestionar una serie de permisos, para que ellas pudieran salir a presentar las muestras teatrales.

“Estas obras permiten educar y sensibilizar con respecto a cosas que nos pueden ser muy fácil juzgar y señalar, pero que en realidad tienen que ver con una situación política, cultural y económica, de por qué esa persona está viviendo cierta situación, como el comercio sexual, por ejemplo, o por qué termina en la cárcel”, dijo Jimena Caballero.

Las presentaciones se han llevado a cabo en espacios como la Universidad de Costa Rica, el Teatro 1887 del Centro Nacional de Arte y Cultura, y el Teatro Vargas Calvo, en San José. Incluso hicieron una presentación especial en la Casa Presidencial, en donde contaron con el apoyo de la vicepresidenta de Costa Rica, Ana Helena Chacón. De parte del Poder Ejecutivo, las presentaciones también han contado con el apoyo del Viceministerio de Juventud.

De acuerdo con Caballero, la idea ahora es salir de la ciudad capital, y llevar las obras a municipios más alejados y zonas rurales del país. También quisieran hacer giras para llevar las presentaciones a colegios y escuelas.

“Siempre hay un contacto muy hermoso y muy humano entre las personas que estamos en el escenario, representando nuestras vivencias, con el espectador, que es sensibilizarnos como seres humanos. El resultado siempre es muy hermoso, porque se permite un espacio para que haya diálogo, para que haya preguntas y respuestas, y siempre hay gente que menciona cómo le cambió la percepción de la realidad el ver la obra”, dijo Caballero.

Para Caballero, Las de Afuera funciona como una herramienta de liberación para los grupos que participan de las presentaciones teatrales. Además, en el caso de las chicas trans, lo ve inclusive como una forma de generación de empleo, más allá del trabajo sexual al que la mayoría de estas mujeres se ven obligadas a recurrir. Por ahora, su meta es llevar esta experiencia más allá de la capital del país, para seguir sensibilizando a la población en materia de derechos humanos.