Texto: Wilfredo Miranda
Fotos: Daniel Ojeda

En los últimos dos años, América Latina ha estado signada por jornadas electorales insospechadas. Campañas electorales con candidatos antagónicos que han dividido a países como Costa Rica, Colombia y más, recientemente, a Brasil. La polarización instalada en los contextos electores haengullido al periodismo, y lo ha situado también en los extremos. Sin embargo, en la región existen medios digitales independientes que tratan de ser “un cable a tierra” en medio de esta vorágine exacerbada por las Fake News.

Esa es, podría decirse, una de las principales conclusiones que surgió de la conversación “Elecciones y polarizaciones latinoamericanas. ¿Cómo se vive desde el periodismo?”, realizada durante el séptimo Foro Latinoamericano de Medios Digitales y Periodismo en Ciudad de México.

Gustavo Arias (de Costa Rica y periodista de La Nación), Lisette Arévalo (de Ecuador y editora asociada de GKCity), Jefferson Díaz (de Venezuela y periodista freelance), Claudia Báez (de Colombia y cofundadora de Cuestión Pública), y Paula Daibert (de Brasil y productora de AJ+ en Español) discutieron sobre este nuevo fenómeno.

Los ponentes coincidieron en que los medios de comunicación tradicionales suelen estar copados por las “élites”. O son calificados como opositores u oficialistas, adictos a los poderes de turno. Ante ese panorama, los medios digitales intentan romper ese esquema, realizando periodismo de investigación que fiscaliza a todos los bandos.

“Durante diez años de gobierno de Rafael Correa, los medios tradicionales eran de oposición o gubernamentales. En medio de esa polarización, los medios digitales son como un cable a tierra. Criticamos a todos”, dijo Lisette Arévalo, de GKCity.

En Colombia, la irrupción de Iván Duque y Gustavo Petro en la contienda electoral supuso una radicalización de las posturas. Por un lado, Duque representa la derecha incisiva aupada por el expresidente Álvaro Uribe, y por el otro Petro, a quien sus oponentes lo acusaban de volver a Colombia en Venezuela.

Los medios tradicionales colombianos estaban enfocados en “la carrera de caballos” que era la campaña electoral. Una mirada tradicional puesta “en el día a día noticioso”. Claudia Báez fundó en el contexto electoral Cuestión Pública, y a propósito de un cuestionamiento a Petro sobre su patrimonio personal, lanzaron una campaña de crowdfunding para realizar un trabajo sobre los patrimonios personales de ciertos senadores.

¿El resultado? Un desborde de quienes donaron dinero para el proyecto, y la fiscalización de los patrimonios de los senadores, un tema que estaba fuera de la agenda electoral. El trabajo de Cuestión Pública marcó pauta y ante su resonancia obligó a Petro a publicar su declaración de patrimonio pese a su negativa.

“Los medios digitales deben desplazar la mirada donde los medios tradicionales no están mirando”, recomendó Báez.

En Venezuela, ese país sumido en una severa crisis humanitaria y social, Maduro asistió a unas elecciones sin competencia real (pese a la aventura de Henry Falcón). Será investido en enero por sus leales. Sin embargo, para Jefferson Díaz el reto para el periodismo venezolano han sido las Fake News. Los bulos que corren a través de WhatsApp, en los que hay mucha mentira pero a, veces, hay pistas para los periodistas.

Para Díaz, la mejor manera de combatir esta cascada de información es “verificar”. “Es una lucha constante para esas bolas de nieve. Pero hay que verificar. El reto del periodismo venezolano, en especial para estos nuevos medios digitales como Efecto Cucuyo, el Pitazo, por ejemplo, es elevar la credibilidad. Constrastar la realidad”, dijo el reportero, que desde hace un año se vio obligado a exiliarse a Ecuador.

Gustavo Arias dijo que Costa Rica vivió demasiadas “Fakes” durante una campaña electoral marcada por la decisión del Estado Tico de reconocer el matrimonio igualitario. Arias creó en La Nación “No coma cuento”, una plataforma para desmentir las noticas falsas.

Arias aseguró que el trabajo de verificación es indispensable, pero no hay que desmayar cuando no tengan el mismo impacto que las cadenas en WhatsApp. Paula Daibert trajo a la plática a los “boots”, que saturan las publicaciones que los candidatos consideran perjudiciales para sus fines, como le sucedió a  AJ+ en Español con un video sobre Bolsonaro.