(Videos realizados para el noveno número”¿Cómo nos movemos en América Latina?” de Distintas Latitudes. Si quieres ver los videos de Tijuana y Buenos Aires da click aquí o acá)

De casa a la universidad

Soy Pedro Nakamura, estudio arquitectura y urbanismo y vivo en São Paulo, Brasil. El recorrido que voy hacer va desde mi casa hasta la universidad, durante el periodo de la tarde, antes de las horas de pico. Todo el trayecto tiene cerca de 18 km.

Primero salgo de la región sur de la ciudad y llego a la región oeste, pasando por nodos de trafico intenso, por el centro financiero. En este recorrido tengo que tomar tres modalidades distintas de transporte: microbús, ferrocarril y autobús. Son posibles otras combinaciones, pero ésta es la mas económica.

El primero tipo de transporte que tomo es un microbus (acá conocido como “lotação”). El confort del transporte es bueno, los vehículos son nuevos, y su diseño es adecuado. Se puede pagar el transporte público con una tarjeta recargable y cada viaje cuesta cerca de US$ 1,59, un valor muy alto. Por si fuera poco, el alcalde ya declaró que las tarifas se van aumentar a principios de 2011. La conexión del microbus con la estación de ferrocarril Berrini es tranquila, pues el microbús para justo delante de la entrada de la estación, y solo es necesario cruzar la calle. Esta línea es una de las mas modernas de la ciudad, y también de las mas confortables, ya que existen ascensores y escaleras mecánicas en casi todas estaciones.

El sistema de ferrocarriles en Sao Paulo está en áreas planas de la ciudad. La línea que tomo está entre una autopista de trafico rápido y un río, lo que hace que algunas de las estaciones no estén del todo bien ubicadas.

São Paulo tiene poca oferta de transporte masivo (como ferrocarril o metro), que atiende a pocas zonas de la ciudad. Aunque hay una gran flota de autobuses y microbuses, la ciudad sufre con tráfico y con las aglomeraciones. En las horas de pico se tornan insoportables, especialmente en el ferrocarril, que tiene alta demanda y frecuencia baja.

Es posible pagar el viaje de ferrocarril con la misma tarjeta que se paga los microbuses y autobuses (multimodalidad), si los dos transportes son tomados en un periodo menor a dos horas se puede pagar con un descuento el segundo transporte. Este paquete sale por US$ 2,40.

La estación en que me bajo, Hebraica-Rebouças, no está bien integrada con el sistema de autobuses, es necesario caminar 5 minutos para llegar a la parada mas cercana, que está sobre un carril exclusivo de autobuses en un nodo importante de articulación entre el centro y zona oeste de la ciudad. Esta parada es bien moderna, y también tiene ascensores, escaleras mecánicas, y pantallas que indican cuanto tiempo se tarda cada autobús.

Los autobuses también son confortables, incluso diversos vehículos ya están adaptados para recibir individuos en sillas de ruedas. Lo bueno es que se pueden tomar cuatro transportes pagando solamente uno en un periodo de dos horas. Como ya había pagado el microbus, el autobús no me salió en nada.