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Florencia y Emilio viajan en la línea de subte D, ambos están inmersos en sus tablets y no notan que su madre les acaba de tomar una fotografía que de inmediato sube a su cuenta de Instagram. “¿Quiénes son adictos al juego aquí? #Gamers #Addicted #Loves”, elige como descripción de la publicación, que muestra a los mellizos de diez años hipnotizados con lo que reproducen las dos pantallas.

Una joven interrumpe a la mujer y le pide permiso para hablar con los niños, a quienes les pregunta qué están haciendo con sus aparatos tecnológicos: ninguno de ellos le responde con entusiasmo. Cuando ésta indaga sobre qué les gustaría ser cuando sean grandes, los dos levantan rápido sus cabezas y con expresión de asombro en sus rostros responden que quieren hacer sus propios video juegos.

Su madre se ríe y les dice de manera irónica que con ellos tiene el futuro asegurado, es en ese momento que se escucha por el altavoz: “Usted está en Congreso de Tucumán, estación terminal”. Florencia, Emilio y su mamá bajan con prisa del vagón y se pierden entre la gente que entra y sale de la plataforma, la joven avanza lento con una inquietud: ¿cómo será emprender en el mundo gamer?

Distintas Latitudes también se preguntó lo mismo hace unos meses, cuando realizó un Facebook Live con Antonio “Fire Tony” Uribe, co-fundador y director de HyperBeard Games en México. América Latina cuenta con una industria rica en espacios independientes que desarrollan video juegos, para saber más sobre la movida conversamos con Martina Santoro, presidenta de ADVA.

 

Martina Santoro es presidenta de la Asociación de Desarrolladores de VideoJuegos Argentinos (ADVA), una organización sin fines de lucro compuesta por estudios y desarrolladores locales. El espacio trabaja para promover el crecimiento del entretenimiento digital e interactivo que se produce en el país, es una de las asociaciones de desarrolladores más importante de América Latina.

Santoro expresa que la actualidad de la industria es interesante y alentadora considerando que, tanto el mercado de consumidores como el de desarrolladores, está creciendo notablemente en latam. Es un negocio que culturalmente está más asentado en países como México, Colombia, Brasil, Perú, Argentina y Uruguay, pero que también está emergiendo con fuerza en Costa Rica y El Salvador.

Aún ronda esa idea de que una persona no puede vivir de crear videojuegos, que es un objetivo utópico para aquella que se lo propone, aunque estudios como HyperBeard demuestren lo contrario. En esa línea Martina Santoro confiesa que lo que hace especial a esta industria es que uno puede emprender haciendo, más hoy que las tecnologías necesarias para el desarrollo de juegos son accesibles.

Para fomentar estas iniciativas desde ADVA el año pasado lanzaron la convocatoria Mi primer video juego publicado, que ofreció capacitaciones a desarrolladores emergentes argentinos interesados. La iniciativa contó con mentorías, asesoramiento profesional y feedback por parte de expertos en la industria local, de todos modos para Santoro para emprender sólo basta con tomar la decisión.

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Florencia Luján (Argentina, 1992). Periodista, siempre que se pueda.

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