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Productores, consumidores, gobiernos y recicladores deben trabajar juntos por conseguir sistemas de reciclaje sostenibles

Por marzo 13, 2018 agosto 28th, 2019 Sin comentarios

Texto: Tania Chacón

Menos envases de plástico, más vidrio y metal. El primer paso conseguir un sistema de reciclaje sea sostenible es que los productores modifiquen sus envases y se aseguren de fabricar la menor cantidad de basura no reciclable posible. Revisar estas prácticas, además, resulta mucho más barato para las empresas, pues de acuerdo con Derek Stephenson, un experto en sostenibilidad de esquemas de reciclaje canadiense, es más barato y ocupa menos recursos el uso y reciclaje de envases de vidrio y metal, que el reciclaje y uso de una botella de plástico.

Derek Stephenson fue el primer participante del taller de discusión «Sostenibilidad de los sistema de reciclaje con inclusión», llevado a cabo el primer día de actividades de la cumbre Latinoamérica Recicla. Este panel se realizó con el objetivo de encontrar soluciones para cubrir los costos de los sistemas de reciclaje inclusivo y generar escenarios de sostenibilidad combinados.

Stephenson propone una práctica llamada Responsabilidad Ampliada del Productor, la cual consiste en dar prioridad a los productos reciclables sobre los desechables, darle a conocer  a los productores el costo de administrar cada tipo de empaque al final de su vida útil, y proveer incentivos a los fabricantes para reducir su impacto ambiental, el consumo de recursos, y la cantidad de basura no reciclable elaborada. Para el experto, mientras más exitoso sea un sistema de reciclaje, menos desperdicio produce y más dinero gana.

Lamentablemente ha habido poco éxito en cambiar el comportamiento de los productores en cuanto a sus empaques. No solo el plástico aún es su material favorito, sino que cada vez hacen empaques con menor valor, y más difíciles de reciclar.

La Responsabilidad Ampliada del Productor también implica de manera indirecta al consumidor cuando este elige sus empaques, pues si se compraran cada vez menos empaques de plástico, bajaría la demanda y  producción de materiales no reciclables. La responsabilidad de los consumidores y la separación de desechos en los hogares es el segundo paso de un sistema de reciclaje sostenible.

El gobierno de Bogotá, Colombia, tiene un programa donde los recicladores cobran a los ciudadanos por diferentes servicios de aseo como recolección a domicilio de desechos, barrido y limpieza manual, recolección de escombro, poda de césped, y limpieza de áreas públicas. Javier Moreno, funcionario de la Comisión de Regulación  de Agua Potable y Saneamiento Básico de Bogotá, explicó que el pago se realiza con base en tarifas establecidas previamente por la Autoridad Tarifaria colombiana. El objetivo de este programa es volver sostenible el trabajo que los recicladores realizan en la ciudad.

La situación laboral de los recicladores es el tercer paso de un sistema de reciclaje sostenible, pues para recuperar la mayor cantidad de desechos y materiales posibles, necesitan condiciones de trabajo adecuadas, un buen salario, e infraestructura para sus tareas. Derek Stephenson mencionó que de acuerdo a su experiencia, todos los países del mundo tienen alguna forma de reciclaje informal, pero ningún sistema de reciclaje en Europa incluye a los recicladores de base, y en ese sentido varios países de América Latina llevan la ventaja.

Cuando el relleno sanitario Doña Juana de la ciudad de Bogotá sufrió un derrumbe a causa de una explosión, los únicos que supieron cómo actuar ante la emergencia fueron los recicladores y sus familias, quienes viven dentro del vertedero. De acuerdo con Marta Elena Iglesias, líder gremial de la Asociación Nacional de Recicladores  en Colombia, los recicladores tienen una preparación laboral muy competitiva, además fueron los los primeros en hablar de reciclaje como un plan de manejo de basura y una fuente de ingresos sostenible. Por ello, se debe crear una cadena distributiva donde el reciclador sea el primero en recibir ingresos.

Jacqueline Rutkowski, fundadora del sistema Bolsa Reciclagem en Minas Gerais, Brasil, opina que los recicladores aportan a una cadena redonda de valor, pues su trabajo regresa a la tierra la materia prima que la actividad humana extrae para obtener productos. Bolsa Reciclagem es un incentivo financiero para asociaciones y cooperativas de recicladores que les asegura un ingreso en base a su cadena productiva. Es decir, en cuanto más toneladas se reciclen, mayores serán los ingresos de los catadores, como llaman en Brasil a los recicladores. El esquema ha permitido que sean los mismos recicladores de Minas Gerais quienes controlen sus ingresos y no el mercado.

Jacqueline Flores, recicladora de la ciudad de Buenos Aires, Argentina, ve en el sistema de cooperativas una opción viable para que los recicladores obtengan ingresos justos y derechos laborales. Gracias a este tipo de organización, los cartoneros argentinos obtuvieron primero guarderías para sus hijos, después consiguieron uniformes, centros de acopio para realizar su trabajo, y subsidios del gobierno. Un importante logro fue su participación en la discusión de la Ley de envase de Argentina, la cual  busca que quien ponga un envase en el mercado se haga responsable de su impacto ambiental, y debe pagar una tasa de acuerdo al tipo de material.

Formalmente, en Argentina hay 8 mil cartoneros amparados por cooperativas, quienes aún tienen por delante el reto de lograr quedarse con todos los recursos de la venta de materiales, pues actualmente realizan el negocio por medio de intermediarios, quienes se quedan con una parte de sus ingresos. «Todos tuvimos el dolor de que nos llegaron a hacer sentir que no somos personas, que somos desechables. Resguardamos a la madre tierra y resguardamos un capital del cual la mayoría de los recicladores en la región todavía no percibimos ingresos». Jacqueline Flores señaló que los recicladores aportan tracción humana, y deben buscar la manera de recibir ingresos justos por ese trabajo.

Para finalizar el taller de discusión, Yuliana Vidal, especialista en gestión de residuos sólidos del Ministerio de Ambiente de Perú, presentó el Programa de Incentivos a la Mejora de la Gestión Municipal, el cual han comenzado a implementar en los municipios peruanos. El sistema se trata de transferir más recursos a los gobiernos municipales en cuanto cumplan sus metas, tales como implementar separación de desechos en los hogares, reciclar desechos orgánicos, y mejorar la inclusión social de sus recicladores.

Distintas Latitudes realiza la cobertura de los paneles y conferencias de Latinoamérica Recicla 2018.

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