Texto: Alejandro López

Según María Mónica Da Silva, integrante de Red Latinoamericana de Recicladores (Red LACRE), en la medida en que las innovaciones tecnológicas en pro del manejo de residuos tengan en cuenta la demanda de los recicladores de base, éstas deberían adoptarse. De lo contrario, afirma Da Silva, si no se tienen en cuenta estas demandas no se sabe si estas innovaciones son beneficiosas para el gremio, e inclusive es muy factible que vayan en detrimento del oficio.

Así abrió su intervención la brasileña en el taller sobre innovación tecnológica para la gestión de residuos con inclusión en el marco de la economía circular. La charla se desarrolló en la Cumbre Latinoamericana de Reciclaje, realizada en biblioteca Virgilio Barco en Bogotá, Colombia, durante el 13 y el 14 de marzo de 2018.

Además de María Mónica Da Silva, Valdemar Oliveira, “Maneto”, integrante de World Transforming Technologies (WTT) era el otro brasileño en el panel. A él se sumaba el colombiano Carlos Herrera, vicepresidente de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI) y Magdalena Donoso, periodista integrante de la iniciativa Basura Cero y especialista en economía circular.

Aparte de las innovaciones tecnológicas, la charla versó sobre economía circular y la importancia de que ésta no se convirtiera en un concepto vacío, dijo Donoso. Para eso, según María Mónica, había que transformar el entorno, y no se podía transformar a otros si primero no nos tranformábamos a nosotros mismos. En ese mismo sentido, no podíamos cambiar las prácticas en torno al manejo de residuos si primero no cambiamos nuestros hábitos.

“Maneto”, por su parte, insistió en la necesidad de articular el trabajo entre recicladores y quienes formulan las políticas públicas. Además, aseguró que “tecnologías disruptivas pueden crear oportunidades para los recicladores”. Si a eso se le añaden nuevos modelos de negocio, se considera al reciclador como un socio en la cadena productiva y no como un mero proveedor de materiales.

Por último, Herrera fue enfático en que la parte más difícil era cambiar el chip del consumidor, porque aunque la gente considera que los temas en torno al reciclaje son importantes no propone un cambio notorio en sus hábitos de consumo. En últimas, la conclusión del taller es que pequeñas innovaciones de distinta índole, sociales, normativas, tecnológicas y de modelo mental necesitan integrarse para generar un cambio sistémico que no deje solo en una propuesta sin contenido al concepto de economía circular.

Distintas Latitudes realiza la cobertura de los paneles y conferencias de Latinoamérica Recicla 2018.

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