Por: Lyanne Alfaro

Los ponentes tenían una misión al final para esta mesa — tomar lección y convertirlo en una acción. La pregunta grande que se propusieron responder: ¿Qué podemos hacer para mejorar combatir las violencias machistas desde el periodismo?

La mesa estuvo compuesta por Catalina Ruiz-Navarro (Colombia), de Revista Volcánica, Caracol Colunga (México), de AJ+ en Español, Mael Vallejo (México), de la revista Chilango, Patricia Orozco (Nicaragua), de Onda Local, y fue moderada por Lizbeth Hernández, de Kaja Negra.

En AJ+ en Español, Colunga y su equipo platicaron sobre su audiencia y la relación que tiene la publicación con ellos. Esta es una manera de descubrir qué tipo de mensaje mandan a los lectores. En un “nivel real,” Colunga también dice que es importante poner atención a la relación con machismo en la vida personal.

Criticar está muy bien porque ese diálogo es lo que produce cambio, dice Ruiz-Navarro de Revista Volcánica. Para ella, tener una redacción feminista es más de que no acosen. Ella cree que como periodistas, tenemos que hacer periodismo que deje mujeres tener salida y vida después de el peligro o el acoso.

Es cierto que no estamos en una situación tan mal como hace 10 años, según Orozco de Onda Local. “Creo que hay avances, pero son insuficientes,” dijo Orozco.

Todavía el estereotipo de las mujeres de casa mantiene. No solo se trata de hablar de maltrato — es un problema social el de la violencia con las mujeres. Parte de la responsabilidad frente la violencia contra la mujeres también la tiene el estado, ella agrega. Otra manera de cual podemos hablar de las mujeres es como fuente de información y no simplemente víctimas. Hay que hablar de mujeres cuando buscamos economistas y astronautas. Es importante la representación justas de mujeres en nuestros medios de comunicación.

Al seguir, Hernández de Kaja Negra preguntó: ¿Cómo tratan las historias que van más allá de la nota? También al interior: No basta decir “soy feminista” porque un día limpio la casa. ¿Qué es en verdad ser feminista?

Colunga dice que es muy importante definir tu tema como periodista e igual las publicaciones. El periodismo ya no es objetivo, es honesto, ella dice. Es importante que lo asuma la redacción y que lo sepa todo mundo afuera.

También es importante ser más específicos sobre la responsabilidad contra violencia. “Tenemos que hablar de poder,” dice Orozco. La violencia de parte de hombres es demostrar el poder sobre las mujeres. Es importante tener un diálogo. Para tener esta conversación necesitamos hablar sencillamente, ella dice. Por ejemplo: ¿Qué gana un hombre trayendo democracia a su casa?

También hubo discusión sobre la importancia de ser feminista para ser periodista. Hay un peso histórico que le dice a las mujeres “aguántate,” explica Ruiz-Navarro. Feminismo te da sensibilidad.

Pero el que seamos periodistas no nos da cartas blancas, dice Colunga. En nivel muy práctico, acércate, le dijo a los periodistas en el cuarto. Conozcan a organizaciones feministas. No estudien desde afuera y sean humildes.

Al final, decidieron los periodistas ponerse en acción — hacer una publicación colectiva sobre el tema.