Fotografía: Emilia Palacios

Andrea no entendía por qué no crecía igual que los chicos de su edad. Pensaba que tal vez la razón se encontraba en que no comía lo suficiente. Por eso, Andrea pedía cada vez más sopa a su mamá. Luego entendió que había algo más. 

Rubia y con una risa contagiosa. Andrea, de 27 años, es psicóloga educativa y es parte de las más de 6 mil personas con talla baja en Ecuador. Una condición, más no una enfermedad, que genera retraso en el crecimiento de la persona. 

Tras conocer a más personas con este diagnóstico, Andrea supo que su sueño era trabajar para que la talla baja sea vista solo como una condición, más no un impedimento.

Andrea, junto a su novio, conformó la primera Selección Ecuatoriana de Fútbol de Talla Baja. Ha viajado a distintos países por vía terrestre para asistir a eventos. Parte de su sueño se ha convertido en realidad al poder llevar a su selección  al primer mundial en Argentina en 2023. Ahora, la lucha es por los niños, por los que espera construir un camino mejor del que ella tuvo “Mi tamaño no mide mis logros, mis logros definen mi talla” explica esbozando una sonrisa.