Un hombre sostiene un puñado de rosas y observa a la persona que está frente a él, ese momento queda capturado para siempre en un retrato en formato 16:9, tomado con un celular en posición vertical. Daniel Castillo es el protagonista de la fotografía, un vendedor de flores de Ciudad de México, después del sismo del 19 de septiembre el hombre siguió en su puesto: “Queríamos que la gente viera algo bonito”.

El testimonio de Castillo lo pueden encontrar en la cuenta de Instagram Soy mi barrio, una plataforma que busca reactivar la economía local de los barrios afectados en la Ciudad de México por el terremoto de magnitud 7.1 grados. A través de historias como la del vendedor de flores, los responsables de esta iniciativa pretenden reflejar la fuerza y perseverancia que hay en la sociedad, aún después del trágico episodio que sacudió al país.

Cientos, miles, millones de mexicanos ponen el cuerpo día a día en centros de acopio, ayudando en lo que fuera necesario: desde seleccionar donaciones hasta sacar escombros de edificios derrumbados. Sin embargo gran parte de la sociedad siguió su rutina, porque la reactivación de la economía es clave en este proceso de reconstrucción de un país, y ahí están las historias que buscan desde Soy mi barrio.

Un puesto de diarios que no recibe más a sus clientes frecuentes, un restaurante con descuentos especiales para sus vecinos y una mueblería que donó todo su material de trabajo para apoyar al barrio. Un bolero que no pierde su sonrisa, un hombre que repara bicicletas en un parque y artesanas que no saben cuándo volverán a vender algo, esos son algunos testimonios que dieron vida a este emprendimiento.

 

SALIR A LA CALLE, TOMAR FOTOGRAFÍAS Y DIFUNDIR INICIATIVAS

Quienes están detrás de Soy mi barrio trabajaban en una agencia ubicada en Colonia Roma ─precisamente en Sonora, esquina España─ en el momento que ocurrió el sismo: “Se movió la tierra y nosotros”. “Evacuamos el edificio enseguida y después de un tiempo nos separamos, luego del temblor de ese día somos otros, ha sido una semana difícil llena de ansiedad, tristeza y esperanza”, cuentan.

Una vez eso se preguntaron a sí mismos qué seguía y cómo podían ayudar a recuperar la actividad normal de los barrios, fue eso lo que los impulsó a salir a las calles, tomar fotografías y difundirlas. Instagram era la red social por excelencia para darle forma y seguimiento a esta iniciativa que al día de hoy cuenta con 3.795 seguidores, quienes esperan ansiosos cada publicación de la cuenta.

“Nos sorprendió la respuesta de las personas, tan sólo 20 horas después de postear la primera fotografía nos llegaron una veintena de historias: algunas ya las hemos publicado y otras aún esperan su turno”. La mayoría de los testimonios provienen de Colonia Roma y Condesa, pero de a poco se suman Xochimilco, Coapa y otros barrios en donde a pesar de la catástrofe, los vecinos vuelven de a poco a la rutina.

Soy mi barrio está seguro de ser un emprendimiento que ayude a reactivar la economía de los barrios de Ciudad de México, quizás por la inmediata respuesta del público o por las interacciones de los seguidores. Son vecinos hablándoles a otros vecinos, que levantan y hacen flamear la misma bandera, la que reza #FuerzaMéxico en las redes sociales y que saben que tal como dijo Shakira: “Cuando menos piensas sale el sol”.