Por Tania Chacón (México, 1994). Imágenes tomadas del documental TRABAJO

“Un día de trabajo para Camila, Florentino, Noemí y John Carlos, al igual que millones de personas que viven en América Latina, comienza muy temprano, antes de que salga el sol. Luego pasa por muchas horas en transporte público de mala calidad, tráfico pesado, inseguridad, miedo a salir de casa, pero mucha voluntad. Las mañanas también inician con un ritmo de cumbia y música suave, sabores, olores, y comida en la calle”

Así lo describe en entrevista con Distintas Latitudes Pablo Andrés Rivero, oficial regional de campañas en América Latina y el Caribe de Oxfam, una organización internacional que apoya proyectos de desarrollo y combate a la desigualdad y la pobreza en el mundo. Rivero es el vocero de una de las campañas más recientes de esta organización: TRABAJO, un cortometraje colaborativo de 11 minutos en el que personas de diferentes países latinoamericanos documentaron sus rutinas laborales.

Según informes del Banco Mundial, en América Latina aproximadamente 130 millones de personas están en el mercado informal o tienen trabajos precarios (según datos de 2014).

TRABAJO fue estrenado el lunes 29 de enero de 2018 y forma parte de la campaña Iguales de Oxfam, la cual busca disminuir la desigualdad económica en una región donde el 10% más rico de la población concentra el 68% de la riqueza total, mientras que la mitad de sus habitantes solo acceden al 3.5% de la riqueza.

“El trabajo es la esencia de nuestra rutina, de nuestro día. Pasamos más horas trabajando que en cualquier otra actividad diaria. Y aún así, el ingreso de muchos no alcanza ni para cubrir necesidades básicas”, cuenta Rivero en una entrada de blog de Oxfam.

Según Rivero, el objetivo que Oxfam persigue con el lanzamiento del cortometraje es discutir  las condiciones reales del trabajo en América Latina, y que sean las personas de a pie quienes cuenten sus propias historias, creando una voz colectiva de la región.

Para Pablo Andrés Rivero, TRABAJO es una producción innovadora porque le entregaron a la gente el control de la narrativa. Para realizar el cortometraje, Oxfam lanzó una convocatoria donde pidió a la gente que enviara videos sobre sus rutinas de trabajo. Al principio la respuesta fue baja. Entonces pidieron ayuda a colectivos, estudiantes, y otros aliados en la región, quienes salieron a las calles a buscar las historias de los trabajadores, les realizaron entrevistas, y finalmente enviaron casi 600 videoclips. A partir de ese material, el equipo de Oxfam realizó un guión y montaje que contara la experiencia de trabajar en América Latina, la cual mucha veces se trata de una triple jornada.

De acuerdo con la descripción de Pablo, la parte más pesada de la rutina laboral es la tarde, pues para quienes forman parte del mercado informal, es el momento en que deben resolver cómo llegar con recursos a sus hogares. Luego, al caer la noche comienza otro trabajo: el hogar. La limpieza, ayudar a los niños con las tareas escolares, ordenar la casa, y otros deberes que generalmente recaen en las mujeres.

Pablo Andrés Rivero reconoce que además de las malas condiciones laborales en América Latina, a una mujer se le atribuye el rol de cuidado de la familia por el simple hecho de ser mujer, lo cual limita aún más sus posibilidades de desarrollo. De acuerdo con el informe Premiar el trabajo, no la riqueza, elaborado por Oxfam, normalmente las mujeres son la base de la pirámide económica, pero en todo el mundo ganan menos que los hombres y están sobrerrepresentadas en empleos precarios y mal remunerados.

Finalmente, para los latinoamericanos como Camila, Florentino, Noemí o John Carlos, un día de trabajo termina muy entrada la noche, ya sea dentro del lugar de trabajo o el hogar. De acuerdo con el propio Pablo, TRABAJO va dirigida en gran medida a “gente que trabaja duro, se levanta de madrugada, llega muy tarde a la casa, encima tiene que trabajar más en casa con los niños, la familia, algún adulto mayor que haya que cuidar, etc. Y se va a ver identificado con que eso es una situación que le pasa a mucha gente. Y no es justo, no debiera ser así”, concluye.