Fotografías cortesía del Frente Povo sem Medo

Brasil pasa por un momento de profunda crisis política y económica. Luego del proceso de impeachment a Dilma Rousseff, que para muchos sectores fue un golpe de Estado blando, el país no ha levantado cabeza, y en medio de los escándalos de corrupción, pasan con facilidad los trámites para medidas de austeridad como no se han visto nunca, golpeando programas sociales, la educación y la salud pública.

Luego de 13 años gobernado por la izquierda del Partido de los Trabajadores (PT), las conquistas sociales del progresismo en el país se van desvaneciendo o se ven seriamente amenazadas. En este contexto, en el que abunda el pesimismo y la sensación de que no hay salida a las múltiples crisis, el “Frente Povo sem Medo” (Frente Pueblo sin Miedo) que surgió en 2015 en la lucha contra el impeachment de Rousseff y contra la austeridad creó una plataforma mediante la cual pretenden cimentar las bases para reconstruir el dañado progresismo en Brasil.

El Frente Povo sem Medo tiene en su composición varios movimientos, movimientos de vivienda como el MTST (Movimiento de los Trabajadores Sin Techo), centrales sindicales como la CUT (Central Única de los Trabajadores), la CTB (Central de los Trabajadores y Trabajadoras de Brasil), la Intersindical, movimientos estudiantiles, como la Unión Nacional de Estudiantes y la Unión Brasileña de Estudiantes de Secundaria, movimientos negros, movimientos LGBT, entre otros.

“Este año, consideramos que, además de ser un Frente de movilización, deberíamos comenzar a reunir a sectores sociales para discutir un programa para el país”, dijo a Distintas Latitudes Josué Amaral Rocha, integrante del Frente.

La propuesta se llama “Vamos! Sem medo de mudar o Brasil” (¡Vamos! Sin miedo de cambiar Brasil), y se lanzó en São Paulo el pasado 26 de agosto. La idea es llevar a cabo una serie de debates en múltiples ciudades a lo largo y ancho de Brasil, sobre seis ejes temáticos priorizados: (1) democratización de los territorios y medio ambiente, (2) democratización de la economía, (3) democratización del poder y de la política, (4) programa feminista, negro y LGBT, (5) democratización de la comunicación y la cultura, y (6) democratización de la educación y la salud.

Además de los debates en diferentes ciudades del país, la plataforma web permitirá sistematizar discusiones en línea sobre todos estos temas, que finalmente serán partes de los insumos para la agenda final que se quiere construir.

El momento actual es un momento de mucho pesimismo. La crisis económica y la crisis política avanzan, retrocedimos en los últimos años, ampliando la desigualdad, aumentando el número de desempleados, reduciendo las inversiones públicas en sectores importantes, como salud, educación y vivienda. Hoy el escenario de Brasil es mucho peor al que teníamos unos cuantos años atrás”, dijo Amaral Rocha.

“Sin mencionar que ahora hay una crisis política, que muestra una falta de credibilidad sobre la existencia de una salida a través de ese sistema político que tenemos. Por eso apostamos en un proceso de discusión amplio con la sociedad, para intentar construir los nuevos rumbos de la izquierda en el país”, agregó.

De acuerdo con el integrante del Frente, a pesar de que pretenden combatir la visión profundamente pesimista que se vive actualmente, están conscientes de que las propuestas que se puedan plantear deben ser a mediano y largo plazo.

Es el momento en el que llegamos prácticamente al fondo del pozo, cuando tenemos que mirar un poco hacia arriba y pensar de qué manera vamos a salir de aquí, y cuáles son los caminos que vamos a tomar. Esto es lo que “Vamos” trata de hacer. Claro que ese camino no será de corto plazo. Esas discusiones miran hacia los próximos 10, 20 años en Brasil. Sabemos que no será fácil salir de este momento en el que estamos”, dijo Amaral Rocha.

Hasta ahora, ya se han realizado un par de debates, con la participación de centenas de personas. Además, de momento hay más de 30 debates propuestos en el país, así como 32 inscripciones para debates en ciudades en donde el Frente aún no tiene organización.

“La idea es cerrar el ciclo de debates en diciembre, y que a partir del fruto de estos debates presenciales y del debate online se construya un documento que sería la propuesta de un programa para Brasil, la propuesta del Frente Povo sem Medo, y con ese documento pretendemos tanto divulgarlo por el país, como también influir en el escenario político del país. Veremos qué partidos y candidatos asumirán ese programa como suyo también”, dijo Amaral Rocha.

A pesar de que se consideran como un movimiento de izquierda, de acuerdo con Amaral Rocha ningún partido político de izquierda forma propiamente parte del Frente, y todas las iniciativas y actividades se han realizado de manera autónoma.

Sin embargo, su pretensión es justamente llegar a influir e incidir sobre la agenda política de estos y otros partidos del país.

“Un factor que valoramos como indicador de éxito es que consigamos llevar estas discusiones para varias regiones del país, que no sea una discusión centralizada, en una única región, en algunas ciudades, sino que suceda de manera más amplia”, dijo Amaral Rocha.

“Desde el punto de vista que las discusiones tengan un efecto práctico y que tengan resonancia en Brasil, esperamos que las organizaciones que están involucradas en el proceso de discusión, profundicen su proceso de unidad, que es muy importante en este momento de enfrentamiento que vivimos en el país”, agregó.

Queda por ver qué pasará en los próximos meses en esa telenovela en que se ha convertido el escenario político brasileño, y cómo podrán estas ideas de resistencia y reconstrucción del progresismo en el país insertarse de nuevo en el centro de la mesa del debate político en el gigante suramericano.