Oscar Murillo es Coordinador General del Programa Venezolano de Educación Acción en Derechos Humanos (Provea), una ONG que documenta, investiga y denuncia la situación de los DD.HH. en este país.
Profesor. Periodista. Editor. Dice que la gestión es como editar: pulir un producto, dar contenido y sentido. Acompañar en el proceso.
Considera la transparencia su carta de presentación. Necesita trabajar por las instituciones: “Porque ponen límites al poder. Son lo que nos queda y lo que todavía nos tiene levantados”.
Construyó su vida en el estado Bolívar, pero se mudó a Caracas hace un año.
Sus tres hijos, cómplices en sus decisiones. Entienden por qué su padre ya no los lleva a la escuela, ni los acompaña en las cenas. Anhela dejarles un legado que los proteja cuando anden sus propios caminos. Le obsesiona formarlos para que consideren al otro.
Siente miedo cuando piensa en el exilio, alejarse de sus vínculos y trabajo. Sus angustias diarias son el deber, la familia del equipo que depende de su gestión.
En un contexto donde el discurso pareciera volver al siglo XX, asegura que no tenemos otro destino que seguir mostrándole al mundo nuestra visión: vivir en una sociedad más solidaria.