Texto: Diego Pérez Damasco

Antes de ser parte de la Red Latinoamericana de Jóvenes Periodistas, jamás me habría imaginado que a un mensaje de WhatsApp de distancia podría conseguir fuentes en casi cualquier país de América Latina para preparar un trabajo periodístico. O que tendría buenos amigos y amigas que me podrían recibir si me aparezco en Buenos Aires, Montevideo o la Ciudad de México.

En 2014, una amiga que etiquetó en un comentario en redes sociales, en una publicación que incluía la convocatoria a la primera generación de la Red. La vi y envié mi formulario sin imaginar jamás todas las oportunidades que me brindaría el haber sido seleccionado como uno de los integrantes de este proyecto.

En ese entonces, yo trabajaba en el medio costarricense La Prensa Libre, y solo había publicado en medios de mi país. Un año después, ya contaba con publicaciones en medios de México, Colombia y Venezuela, y mi agenda de contactos se había transformado radicalmente.

En la primera generación fuimos seleccionados 14 periodistas de 11 países de la región, quienes entramos a un proceso de casi un año de formación con mentores y tutores de todo el continente. En 2015, siete integrantes de la Red nos conoceríamos en la Ciudad de México, invitados al Foro Latinoamericano de Medios Digitales y Periodismo en donde presentamos los proyectos en los que habíamos trabajado como parte de la Red.

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Integrantes de la Red de Costa Rica, Uruguay, Chile, Perú, Guatemala y México, en el Foro Latinoamericano de Medios Digitales y Periodismo.

Daniel Villatoro (Guatemala) y Gloria Alvitres (Perú) fueron dos de esos jóvenes periodistas que conocí por primera vez en persona en la Ciudad de México, y para quienes la experiencia de ser parte de la Red también implicó crecimientos personales y profesionales.

“Lo que me gustó de la Red fue ver de manera latinoamericana el periodismo”, dijo Villatoro. “Yo apreciaba mucho las llamadas [con tutores] que hacíamos, y conocí gente muy buena en esas llamadas. Y sí inspiran mucho algunas […] A veces no hay una visión regional y eso es algo interesante que aporta la Red”, agregó.

Para Daniel fue importante publicar en medios de diferentes países, y ver los diferentes enfoques que cada redacción le da a una noticia.

“Aprecié mucho haber ido al Foro Latinoamericano (de Medios Digitales y Periodismo) como parte de la Red, porque es un espacio importante de discusión a nivel latinoamericano. Me gustó participar, exponer y conocer gente. Me quedé con muchos contactos y conocimientos, y el posicionamiento de haber sido de la primera Red me sirvió. Conocí a mucha gente interesante gracias a ello, y con algunos hemos podido hacer proyectos”, concluyó Villatoro.

Para Gloria Alvitres, la experiencia fue apasionante, pero también un reto, por el momento que vivía en ese entonces.

“Yo cuando postulé a la Red pensé que iba a ser complicado entrar, tenía un poco de temor porque todavía no había publicado mucho, y recién estaba terminando la carrera en la universidad. Y cuando dieron los resultados y yo aparecí seleccionada para mí fue hermoso. En ese tiempo yo estaba con Convoca, recién se estaba formando el proyecto de Milagros Salazar, y nos alegró mucho al equipo que yo pudiera formar parte de este proyecto”, dijo Alvitres.

“El proceso para mí fue un reto, porque yo no estaba en Lima, estaba trabajando en una organización en la selva del Perú, así que estaba lejos, y tenía algunos problemas con el acceso a la tecnología. Y a la vez fue una oportunidad, que me llevó a contar historias de trabajo infantil y cosechas de café, además contar con gente a mi costado que podía corregirme, asesorarme, ayudarme a afinar la técnica”, agregó.

A Gloria la experiencia de la Red le ayudó a publicar en medios de relevancia como Animal Político y VICE News. Posteriormente también pudo consolidar algunos textos en Convoca, en Perú.

En mi caso particular, la experiencia de ser parte de la primera generación de la Red me abrió las puertas para luego incorporarme al equipo fijo de Distintas Latitudes en donde se decidió que el proyecto debía continuar con nuevas generaciones.

En 2016, las postulaciones para la segunda generación de la Red se dispararon, y los perfiles fueron tantos y tan buenos que se decidió contar con una generación más grande que la anterior, y también construir una Red ampliada, en la que otros jóvenes periodistas pudieran participar, con una dinámica menos intensiva.

La segunda generación de la Red incluyó a 30 periodistas de 18 países de la región. Entre estos está Lyanne Alfaro, quien además es la primera integrante de la red de Estados Unidos, como un esfuerzo por integrar también las voces latinas en ese país.

“Para mí la Red ha significado conectar con periodistas que tienen diferentes tipos de coberturas, de diferentes naciones, y aprender cómo las coberturas son distintas en cada caso. Aquí en Estados Unidos se tiene más libertad y más acceso a información que en otros lugares. Por ejemplo, cuando tratamos de conseguir información de Honduras (para un ejercicio) era MUCHO más difícil. Cuando fuimos a México fue muy interesante ver dónde está AJ+, comparado al The New York Times en Español, y qué es lo que están haciendo diferente”, dijo Alfaro sobre su experiencia.

“Pienso que lo más importante son las conexiones. Conectar con otros periodistas, las clases y las sesiones siempre ayudaron mucho. Me encantaría seguir trabajando con la Red”, agregó Alfaro.

La experiencia de la Red ampliada también merece mención aparte. Estos jóvenes periodistas han demostrado un enorme entusiasmo, y han permitido expandir la cobertura de Distintas Latitudes a eventos y momentos muy específicos en varios países de la región.

 

Isaías Morales, integrante de la Red ampliada en Guatemala considera que ha tenido la oportunidad de ser los ojos de Distintas Latitudes desde su país, y también de aportar para contarle a la región y al mundo sobre lo que está pasando en su localidad.

“Todo lo ocurrido el año pasado en Guatemala con la crisis política tuve la oportunidad de contarlo. También el caso de Hogar Seguro, que fue una de las tragedias más tristes que pasó en el país, así como las distintas movilizaciones que hubo alrededor de esto. Fue una oportunidad para reforzar mis habilidades periodísticas y que el mundo entendiera lo que está pasando”, dijo Morales.

“El enlace con los miembros de la Red es una de las cosas más importantes. El hecho de compartir con personas de distintas nacionalidades, y el hecho de que en algún momento uno pueda encontrarse con algunas de estas personas en otras partes del mundo es de lo que más me ha enriquecido. De no ser por la Red de Distintas Latitudes creo que no habría ampliado así mis redes de contactos”, agregó.

Florencia Luján, periodista argentina, también inició como parte de la Red ampliada y ahora es parte del equipo fijo de Distintas Latitudes, y a partir de allí considera que ha tenido buenas oportunidades para crecer como periodista.

“Ser parte de la Red ampliada significó crecimiento, aprendizaje, experiencias y momentos que ayudaron al desarrollo de mi perfil profesional hacia fines de 2016 y a lo largo de todo 2017”, dijo Luján.

“Es una experiencia que me colmó de experiencias y aprendizajes importantes, pero si tuviera que destacar puntualmente un aprendizaje y una oportunidad sería, el hecho de trabajar en equipo, el hecho de tener una red a la cual consultar, a la cual recurrir cuando se tiene una duda, una red con la cual verificar si el trabajo que uno está haciendo va por el buen camino. También el hecho de viajar, ya sea a Costa Rica, a cubrir Abre Latam y ConDatos, y cubrir la Digital Media Latam, que son experiencias y oportunidades que no había vivido anteriormente, pero que Distintas Latitudes me dio la oportunidad, y me hicieron crecer no solo profesionalmente sino también personalmente”, agregó.

Ahora, tras cientos de participaciones, miles de kilómetros recorridos, decenas de textos publicados, y también, unas cuántas cervezas compartidas en diferentes rincones de América Latina, la Red Latinoamericana de Jóvenes Periodistas sigue viva y con la expectativa de crecer más. Más y pronto.

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