Para Daada (nombre artístico de Maike, que significa “hermana” en suajili), crecer entre Alemania, Tanzania y Colombia fue un ‘universo de idiomas chocando’. Hoy transforma ese caos en himnos donde el swahili abraza al español.
Para Daada (nombre artístico de Maike, que significa “hermana” en suajili), crecer entre Alemania, Tanzania y Colombia fue un ‘universo de idiomas chocando’ (‘Home‘). Hoy transforma ese caos en himnos donde el swahili abraza al español: ‘La lluvia te sana’ (‘Rain‘) es su mantra contra la soledad. En el escenario, lleva joyas Maasái y canta ‘Kiti‘, un llamado al empoderamiento: ‘Tunayo kauli! (¡Tenemos voz!). Cuando le preguntan por su hogar, responde con versos: ‘Home iko wapi? / […] Mhh duniani (¿Dónde es tu hogar?/ En este mundo)’ (‘Home’). Su respuesta final siempre está en la música.
Música como lenguaje universal
Daada en una entrevista sobre su música.
Daada baila al son de Monsieur Periné y otros artistas latinoamericanos, mientras amasa arepas colombianas («como las de mi mamá»). Es su estrategia para lidiar con la nostalgia cuando está en Alemania, pues la comida siempre ha sido una parte importante de su identidad. Incluso recuerda lo diversas que eran sus comidas cuando estaba creciendo en su familia: “Siempre que alguien se sienta en la mesa con nosotros queda muy confundido porque nosotros hablábamos español, alemán, inglés, suajili… era caótico, pero hoy es mi música», cuenta Daada. Ella creció en Tanzania, hija de madre colombiana y padre alemán. En sus propias palabras: «Tanzania es Home, Colombia y Alemania son partes de mí».
Sobre su proceso creativo explica: «Escribo en varios idiomas porque así crecí y es lo que se siente natural […] Quiero que la gente sienta que el hogar no es un lugar, sino la libertad de ser muchos». Su canción «Moonlight«, grabada en Berlín con un productor colombiano, mezcla español, alemán e inglés sobre un beat de cumbia y percusión africana. «Claudio [el productor] entendió lo que quería: un sonido que representara todas mis raíces», destaca.
De pequeña, Daada solía bailar sin parar los discos de Shakira que su mamá tenía guardados en Tanzania, mientras que su madre le cantaba la colita de rana, y toda esa fusión cultural la ha inspirado en su música, pues Daada fusiona afrobeats, ritmos latinos y melodías europeas., y destaca en su canción «Rain»:
La lluvia te conoce y a ti ella te sana
[…]
Sana que sana culito de rana
Si no sana hoy sanará mañana.
Pero crecer entre culturas siempre le generó inseguridades: «En Colombia me dicen: ‘tu español tiene acento raro’. En Alemania me hablan en inglés aunque soy ciudadana y en Tanzania se sorprenden de que hable suajili». Sin embargo, hoy lo redefine como fuerza: «En mis shows, la gente llora y dice: ‘Yo también me siento sin hogar'». Su canción «Home» nació de esa lucha: No encajo en tus cajas, pero mi voz une mundos:
You ask yourself daily
Do I belong baby?
[…]
Home iko wapi? (¿Dónde está el hogar?)
Unatafuta nafasi (Buscas tu espacio).
Viralidad y polémica: ¿Apropiación o apreciación?
Daada en el video musical de su canción Angelito, utilizando joyería de la tribu Maasai, representativa en Kenya y Tanzania.
Un cover en suajili la volvió viral en TikTok en 2022. Sobre la reacción, dice: «En Tanzania me invitaron a programas de TV […] pero también hubo haters: ‘¿Una mzungu cantando en suajili?'». Para ella, es una cuestión de respeto: «Honro cada cultura […] Si uso joyas Maasái, es por conexión, por apreciación, y no apropiación». Esa es una de sus formas de mostrar su feminidad y su resistencia, y esto también lo refleja en su canción «Kiti», un himno feminista en suajili e inglés:
Bosi wa bahari
Queens of the party
Mother-daughter army
[…]
Equality sio complicated (La igualdad no es complicada).
Ella ya ha sacado varios EPs, y a pesar de que ha sido rechazada por muchos productores porque su estilo es muy atrevido o muy difícil de explicar, cada vez se posiciona mejor y ya ha podido tocar en varios festivales locales en Europa y África Oriental, y ha colaborado con artistas alrededor del mundo.
Aunque sueña con tocar en festivales internacionales, le incomoda la presión de tener que ser influencer para promover su música. A veces, la carga es tanta que se olvida incluso de comer. Su meta es clara: «Quiero vivir del arte, no del algoritmo, y poderme centrar en mi música».
En su búsqueda de hogar, Daada no busca coordenadas, sino armonías. Como canta en Home: No encajo en tus cajas, pero mi voz une mundos. Daada expresa la dicotomía que muchas latinas en Tanzania combaten con rituales: ella cocina arepas que su mamá Sandra solía prepararle; Fernanda baila salsa con otras migrantes y algunos tanzanos; Loreto hace asados con los Maasai y Sergio toma mate. Mientras Sergio declara sin dudas: ”Tanzania es mi paraíso”, Daada responde con versos: “Mi música es mi pasaporte, yo soy de donde canto”.




