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Así es buscar refugio en Europa para las personas LGBTI+ centroamericanas

Por diciembre 10, 2018 agosto 28th, 2019 Sin comentarios

Texto: Diego Pérez Damasco
Foto: Apoyo a solicitantes de refugio LGBTI+ en el Orgullo de Londres,
Creative Commons Wikimedia.

Karla Avelar salió de El Salvador hacia una premiación de defensores derechos humanos en Ginebra, Suiza, en agosto de 2017. Jamás imaginó que después de ese momento no podría volver a su patria natal. Karla ya sabía que seguir viviendo en su país era insostenible. Su trabajo como activista trans frente a la organización COMCAVIS, así como la violencia y extorsión por parte de las pandillas, hacían que su vida y la de sus familiares corriera peligro desde años atrás. Justo antes de partir a Suiza, Karla recibió una última amenaza que fue el detonante de una serie de eventos que cambiarían su vida para siempre.

Karla fue amenazada por pandilleros en su propia casa, le pedían dinero para garantizar su seguridad. Entonces su madre le confesó que no se había fracturado el brazo debido a una caída, sino que había sido agredida por pandilleros.

Una vez en Ginebra, Avelar conversó con organizaciones de derechos humanos locales, quienes le recomendaron quedarse e iniciar los trámites de solicitud de asilo, pues su situación era trágica. Ella conversó con su madre, a quien también tendría que trasladar desde de El Salvador para garantizar su integridad.

Allí inició todo un proceso de incertidumbre, burocracia y adaptación. Así inició la historia de Karla como refugiada.

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Al igual que Karla, hay otros miles de centroamericanos que solicitan asilo y refugio en suelo europeo. Sin embargo, quienes huyen por motivo de orientación sexual e identidad de género atraviesan una serie de retos particulares que, pese al alto estándar que afirma tener la Unión Europea en materia de derechos humanos, no están siendo debidamente garantizados.

“Yo no quería salir de una forma tan brusca, quería hacerlo de manera más organizada. En octubre de 2017 inicié el proceso de solicitud de asilo aquí en Suiza. Ha habido obstáculos importantes que me limitan, como el idioma y la tardanza del proceso”, cuenta Avelar.

Cuando Europa falla

Nuno Ferreira es un investigador en el área de derecho en la Universidad de Sussex, en Inglaterra, y actualmente lidera un estudio comparativo sobre las solicitudes de refugio motivadas por orientación sexual e identidad de género en países europeos. Aunque la investigación todavía no está finalizada, desde ya arroja datos sobre importantes carencias.

“Hay importante brechas y demoras en las respuestas a las solicitudes. Pueden tardar unas pocas semanas, unos cuantos meses o varios años, depende de cada autoridad nacional, según la carga de trabajo o la complejidad de la solicitud”, explica Ferreira.

Al preguntarle si hay algún país europeo que fuese ejemplar en cuanto a la garantía de derechos humanos para las personas LGBTI+ que solicitan refugio, Ferreira se quedó pensativo. En primera instancia, hay un problema de falta de datos, me explica: pocos países hacen pública la información sobre solicitantes de refugio en general. Y aún en el caso de los que lo hacen, es difícil saber con certeza la cantidad absoluta de solicitudes motivadas por orientación sexual e identidad de género, pues muchas veces los solicitantes de refugio LGBTI+ tienen miedo de revelar el verdadero motivo de su huida en las entrevistas: vienen de países donde su identidad es ilegal, perseguida o un tabú.

“Hay un mito de que países como Holanda o Suecia son muy abiertos a las minorías sexuales en el proceso de asilo, pero si miramos a cómo responden a las solicitudes, ese no es necesariamente el caso. Vemos que niegan la credibilidad de los solicitantes, los traumatizan, les niegan protección. Entonces, no podemos decir que exista uno o dos países que le den particularmente la bienvenida. La mayoría de los países son hostiles hacia las solicitudes de refugio en general, incluyendo aquella motivadas por orientación sexual e identidad de género”, dice Ferreira.

Existen barreras generales para todos los solicitantes de refugio en Europa, sin importar su lugar de origen ni el motivo de su solicitud. Por ejemplo, el idioma y la imposibilidad de trabajar: su condición le prohíbe hacerlo legalmente. Karla Avelar ha enfrentado ambas en Suiza, donde ha tenido que asistir a clases francés, algo que nunca le había pasado por la cabeza antes.

Otros obstáculos particulares para las personas LGBTI+ constituyen inclusive violaciones claras a los derechos humanos. Por ejemplo, parte del proceso para establecer la credibilidad de una solicitud, pasa por confirmar si la persona es realmente LGBTI+. Esto puede ser más sencillo para personas trans que están bajo un tratamiento hormonal, pero es sumamente humillante para homosexuales, lesbianas o personas bisexuales, en particular, así como para personas trans que apenas inician su transición o deciden no hormonarse.

Sebastián Rocca, CEO de Micro Rainbow Foundation, una organización que da alojamiento a solicitantes de refugio LGBTI+ en el Reino Unido, ha sido testigo de ello. En las entrevistas de solicitantes de refugio LGBTI+ les piden  cartas de una persona del mismo sexo con quien hayan tenido un encuentro sexual para comprobar su orientación, les piden evidencia sobre si van a bares gay o si mantienen un estilo de vida considerado LGBTI+. Inclusive les juzgan por su apariencia. Hay personas bisexuales a las que les han rechazado su solicitud bajo el argumento de que tienen la capacidad de vivir su vida como si fuesen heterosexuales.

No obstante, el problema que más frecuentemente ha encontrado Rocca, dado la naturaleza de su organización, es el rechazo que viven los solicitantes de refugio por parte de sus connacionales cuando son ubicados en albergues para solicitantes de refugio. Muchas veces, los otros solicitantes de refugio que no son LGBTI+ les exponen a los mismos tipos de violencia de la cual huyeron en sus países.

“También, cuando el inglés no es tu idioma natal, muchas veces los solicitantes de refugio dependen de un intérprete. Y si ese intérprete es de tu país, puede ser también homofóbico, y no revelar toda la información a las autoridades, lo que lleva a un rechazo”, comenta Rocca.

El inicio de la estadía de Karla Avelar en Suiza fue un poco similar a la descripción de Rocca. Ella y su madre fueron asignadas a un albergue en donde vivían otros solicitantes de refugio de diferentes nacionalidades. Ella recuerda que había muchas personas, en particular hombres, de origen árabe o africano, que mostraban hostilidad hacia ella. Finalmente, logró que el que estado suizo costeara un sitio acorde y privado, en donde ella y su madre pudieran estar seguras.

Aunque es difícil tener datos específicos sobre la cantidad de centroamericanos, pues la mayoría de los países europeos no llevan estadísticas, entre activistas LGBTI+ de Centroamérica se considera que España es el destino principal al otro lado del charco. Karla conoce mujeres trans de Honduras y El Salvador en proceso de asilo en Italia, España y Alemania.

Micro Rainbow Foundation recientemente lanzó una campaña de crowdfunding con la organización All Out, con el caso de Kaira, una persona intersex de El Salvador que está solicitando refugio en el Reino Unido, y a quien inicialmente se le asignó vivir en un albergue de hombres, en el cual sufrió toda una serie de abusos.

El año pasado, el Reino Unido fue pionero en revelar datos sobre solicitantes de refugio LGBTI+, entre 2015 y 2017. Sin embargo, no es posible filtrar los casos de países centroamericanos ni latinoamericanos, pues se encuentran agregados en la suma de países que tienen menos de 10 casos cada uno. Los países centroamericanos con casos de solicitantes de refugio en el Reino Unido son solamente Belice y El Salvador, mientras que latinoamericanos hay de Bolivia, Brasil, Chile y Colombia.

Incertidumbre, espera y un nuevo comienzo

Karla Avelar es enfática en decir que, pese a que su activismo en El Salvador fue reconocido a nivel mundial, su caso lo está llevando adelante como cualquier otra solicitante, sin privilegios, y con la misma incertidumbre de no saber cuál será ni cuándo estará listo el resultado.

Atrás quedaron las amenazas y la violencia que un principio la expulsaron de su país.

“A mí madre le mostraron un video de cómo me iban a matar, y le dijeron que a ella la iban a matar enfrente de mí. Todo esto es una tortura previa a lo que pueden hacer realmente”, narra Avelar.

En múltiples ocasiones las pandillas le solicitaron vaciar las cuentas de COMCAVIS y darles el dinero para que la dejaran en paz, algo que Karla nunca hizo. El acoso se incrementó en particular luego de que Avelar fue nominada al premio de la Fundación Martin Ennals, que reconoce la labor de las personas defensoras de derechos humanos, y el cual otorga una remuneración económica. Ella fue la primera mujer trans en ser nominada a este premio en abril de 2017.

Finalmente, Avelar no ganó el premio, pero sí fue finalista. E ir a la premiación en Ginebra, en octubre de 2017, cambió el curso de su vida. Una visita temporal se convirtió en permanente.

A pesar de estar fuera de El Salvador, Karla considera que su activismo en pro de la mejora en las condiciones de vida de las personas LGBTI+, y en particular las mujeres trans, no ha terminado.

“El contexto de violencia, impunidad y exterminio en El Salvador hacia la población en general y específicamente a grupos más vulnerables no es algo que se puede mejorar de un día para otro, y menos con propuestas tan débiles como las que hacen nuestros gobiernos. Prueba de esto son las caravanas que han salido de dos países de Centroamérica hacia Estados Unidos, y son justamente los dos países que están catalogados como las más violentos para las personas LGBTI, Honduras, en primer lugar, y El Salvador en el segundo”, dice Avelar.

“Lo peor que podemos hacer como ciudadanos es callarnos. Tenemos que buscar mecanismos que nos permitan denunciar esta situación. Yo sigo con mi activismo desde acá, desde donde esté, aunque, claro, de una manera diferente”, agrega.

Así como el “sueño americano” le ha fallado a miles de migrantes latinoamericanos, expulsados del país o separados de sus familias, la “alternativa europea” está también mostrando ser hostil hacia los solicitantes de asilo y refugio LGBTI+ del mundo entero, y los latinoamericanos y centroamericanos que han cruzado el mundo lo han experimentado.

Pese a lo largo del camino que aún no acaba, para Karla Avelar lo importante es que ahora ella y su madre están seguras. Nunca se imaginó viviendo en Suiza ni aprendiendo francés, un idioma que admite que no le llama la atención, pero con optimismo, y ánimo de lucha contra la burocracia ella está emprendiendo este nuevo reto.

No obstante, si para una activista reconocida internacionalmente, con conocimiento jurídico para defender sus derechos el proceso ha sido accidentado, muchos de los más vulnerables terminan deportados al final de la espera.


Si necesitas apoyo con respecto a solicitud de refugio por orientación sexual e identidad de género, estas organizaciones pueden ayudarte:

  • Micro Rainbow Foundation: brinda alojamiento y asesoría en el Reino Unido.
  • Lesbians and Gays Support the Migrants: realizan activismo y cuentan con grupos de apoyo en el Reino Unido.
  • SOGICA: base de datos europea con sentencias, información jurídica y datos generales acerca de los procesos de solicitud de refugio por orientación sexual e identidad de género.
  • All Out: realizan campañas a nivel mundial y europeo en relación con solicitantes de refugio LGBTI+
  • ILGA-Europe: realizan incidencia política a nivel europeo por los derechos de las personas solicitantes de refugio LGBTI+.
  • LGBT Asylum: brindan apoyo y asesoría para solicitantes de refugio LGBTI+ en Dinamarca.
  • Queeramnesty: brindan apoyo y asesoría para solicitantes de refugio LGBTI+ en Suiza.
  • Kifkif: brindan apoyo y asesoría para solicitantes de refugio LGBTI+ en España.
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Diego Perez Damasco

Diego Pérez Damasco (1992) es editor y reportero de Distintas Latitudes para Centroamérica. Trabajó en el medio digital La Prensa Libre en Costa Rica. Es uno de los 16 integrantes de la Red Latinoamericana de Jóvenes Periodistas, iniciativa inédita para impulsar el periodismo regional y destacar nuevos talentos. Twitter: @diedamasco.

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